El primer imperio babilónico
Hacia el año 1900 a.C. irrumpe otra oleada de pueblos semitas, procedentes del sudoeste, conocidos como amorreos, quienes mantendrían su hegemonía durante tres siglos en el territorio que habían ocupado Sumer y Acad. En el oeste, conquistaron la franja de tierra junto al
Mediterráneo, Canaán, y, en el este, se apoderaron de Asiria y del norte del Creciente fértil. Con el rey Hammurabi (1792-1750 a.C.), la ciudad de Bab-ilum, Babilonia, conocida en la Biblia como Babel, adquirió gran poder y se convirtió en la capital de un nuevo imperio que abarcaba toda Mesopotamia, desde Elam hasta Siria. Tras la muerte de Hammurabi el imperio entra en decadencia y hacia el año 1530 a.C. la invasión de los hititas pondría definitivamente fin al imperio.











