La escultura asiria

La escultura asiria

Los asirios emplearon la decoración en bajorrelieve, pero apenas utilizaron escultura exenta. La representación de los relieves se adecuaba más a su espíritu bélico, ya que les permitía dejar constancia de los triunfos en sus campañas guerreras. Las escasas figuras de soberanos asirios que se conservan no tienen personalidad y se reducen a formas cilíndricas, en las que destacan los detalles de las vestiduras y los emblemas reales, tal como se aprecia en la estatua de Asurnasirpal II, conservada en el Museo Británico de Londres. En esta estatua ningún rasgo sobresale de su estructura cilíndrica, presentando una inmovilidad e hieratismo total. La figura se encuentra cubierta por una túnica que le llega hasta los pies y oculta el cuerpo por completo. La cabeza, por su parte, está también caracterizada por la simetría de la barba y la cabellera, que cae a ambos lados de un rostro inmutable.