La evolución arquitectónica del zigurat
Desde el período protohistórico, y durante las primeras dinastías, la evolución del zigurat consistió en pequeñas modificaciones. El zigurat típico estaba formado por una serie de terrazas escalonadas y superpuestas en disminución progresiva desde su base. En un principio el zigurat se independizó del templo y se erigió de un modo aislado en un recinto rodeado de una muralla. Su forma presenta tres tipologías diferentes. En el sur, la base es rectangular y tiene unas escaleras para su acceso. En el norte, la base es cuadrangular y tiene rampas en lugar de escaleras. Una tercera tipología combina ambas soluciones, colocando escaleras en las plataformas inferiores y rampas en las superiores. Una vez establecido el arquetipo de zigurat, las dependencias anexas al templo se eliminaron definitivamente y éste perdió la función de almacén de cosechas agrícolas. Durante la III dinastía de Ur (2113 a.C.), UrNammu construyó el primer zigurat de dimensiones colosales, estructurado en tres niveles (con una base de 56 por 52 m y una altura de 21 m). Elevado sobre una planta rectangular, se orientó en diagonal hacia los cuatro puntos cardinales. Actualmente, sólo quedan dos alturas de sus tres terrazas originales. Las paredes de las plataformas son inclinadas. Desde la base del edificio, y a bastante distancia de los muros, arranca una escalera monumental en el centro, con dos ramificaciones laterales a la altura de la primera terraza. En esta plataforma, un templete dotaba a la escalinata de la majestuosidad que requería la ascensión ritual del cortejo sacerdotal. En la cúspide de las plataformas se situaba el templo dedicado al dios lunar Sin. El centro de la escalera se prolongaba a lo largo de las dos plataformas, hasta la zona superior del templo, unificando los diferentes niveles. La escalera plasmó una solución constructiva que no sólo solventó una
necesidad técnica, sino que respondió, además, a la aspiración de que los dioses participasen activamente en la vida mundana. La escalera monumental es el resultado de una actividad considerada sagrada. Para los sumerios, la construcción vinculaba a los dioses con los hombres y era una tarea que retaba la capacidad humana de innovación. La escalera monumental fue una de las mejores soluciones imaginativas de toda la arquitectura mesopotámica. El zigurat evolucionó muy poco en los períodos posteriores, pese a la variedad de culturas y también pueblos que habitaron Mesopotamia. Se puede considerar como zigurat tipo a la Torre de Babel que menciona la Biblia y que está descrita en el libro del Génesis: «Entonces se dijeron el uno al otro: vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego». Así el ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa. Después dijeron: vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en los cielos, y hagámonos famosos, por si nos desperdigamos por toda la faz de la Tierra»». (Génesis 11, 3-5). En esta época, en la ciudad de Babilonia se alzaba el zigurat denominado Etemenanki que significaba «la casa fundamento del cielo y de la tierra». Era una torre de siete pisos sobre una plataforma de base cuadrangular de 90 por 91 metros en cada lado y una altura de idénticas dimensiones. Los ladrillos de adobe estaban recubiertos por una capa de material vidriado que cambiaba de color en cada una de las plataformas.
En la cúspide se levantaban uno o dos templos, dedicados al dios Marduk. Simbólicamente el universo estaba estructurado en siete niveles, los siete pisos del zigurat representaban, precisamente, estos siete niveles. El acceso al zigurat se realizaba desde la base de la gran masa, gracias a una escalera monumental exenta. Cerraba el recinto una muralla con doce puertas, que se completaba con edificios anexos en la zona meridional y con algunos almacenes en la zona oriental.











