Los relieves persas: una exaltación del poder imperial

Los relieves persas: una exaltación del poder imperial
El Friso de los arqueros en Susa
El relieve se utilizó con profusión en la decoración arquitectónica, en sustitución de la escultura de bulto redondo. Los relieves también se adaptaron a las edificaciones y fueron aplicados a las jambas, puertas y escalinatas. Los temas reflejaban la exaltación de la monarquía y la fastuosidad de la corte. A diferencia de los asirios, las representaciones persas no tenían intención narrativa y su monumentalidad enfatizaba la unidad imperial. La figura del rey todopoderoso representaba simbólicamente la personificación del bien en lucha contra seres monstruosos que encarnaban el mal. En otras escenas, el soberano en su trono recibe a los tributarios del reino que se dirigen en procesión ordenada hacia él. Otra de las secuencias habituales es la vida cortesana, sobre todo escenas de banquetes. El orden seriado predomina en toda la representación, con figuras de perfil riguroso que desfilan en solemnidad formando de este modo frisos interminables.
La gran aportación del relieve aqueménida consiste en resaltar las figuras sobre el fondo. Éstas adquieren entonces una plasticidad desconocida, convirtiéndose en altorrelieves, en los que los detalles de los ropajes incluyen los pliegues. En los relieves de Persépolis hay que destacar, por su importancia artística, una pareja de toros que tienen cabeza humana (cubierta por una tiara) y llevan barba. La fisonomía y los detalles reflejan, claramente, la influencia asiria. Las figuras de la escolta personal del monarca están labradas con una gran perfección técnica y refinamiento en los detalles. La procesión de los altos dignatarios de palacio se caracteriza por el ritmo de la composición.