Manifestaciones artísticas fenicias

Manifestaciones artísticas fenicias
Generalmente se atribuye al arte fenicio las manifestaciones artísticas de la costa de Siria y del Líbano, mientras que pertenecerían al arte sirio todas las del interior. En el siglo XIX se hizo una valoración negativa del arte fenicio. Su originalidad consistía en no tener originalidad y se basaba en un gusto ecléctico, resultado de sus intensas relaciones comerciales con los pueblos de su entorno. En cada uno de sus géneros artísticos, presenta una influencia específica de la cultura de la cual proviene. Así, los marfiles fenicios muestran un fuerte influjo del arte egipcio y la influencia mesopotámica se detecta en la glíptica. La cerámica, por su parte, sigue los modelos de la del Egeo y los objetos de metal los del Cáucaso, Anatolia e Irán. Finalmente, la arquitectura fenicia se relaciona con la de Creta y Anatolia. El arte fenicio comenzó en el III milenio a.C. en la ciudad de Biblos, siguiendo los modelos egipcios, bien patentes en el templo más antiguo, al igual que en las numerosas estatuillas votivas halladas en las proximidades del santuario. El arte fenicio se manifestaría, sobre todo, en objetos de intercambio fácil (como útiles de uso cotidiano) en los que se logró plasmar una gran maestría y perfección. Puede, pues, decirse que si bien los fenicios sincretizaron las influencias de las culturas circundantes, sin demasiada originalidad, ejercieron en cambio un papel determinante como difusores de las formas artísticas de estos pueblos por todo el litoral mediterráneo. Efectivamente, por este motivo la labor de los artesanos fenicios, diestros en técnica, modelado y composición, fue apreciada de un modo generalizado.