Sumer y Acad
Entre los milenios IV y III a.C., con el impulso de la escritura, comienza la verdadera historia de Mesopotamia. La civilización sumeria, la más antigua de Mesopotamia, comenzó a principios del III milenio
a.C. Estaba organizada en ciudades-estado independientes, que evolucionaron hacia una monarquía, primero teocrática y más tarde militar, debido a necesidades defensivas, ya que eran objeto de graves ataques. El rey y los sacerdotes poseían la tierra, conocían la escritura cuneiforme e impulsaron el comercio. En estas ciudades-estado, fuertemente amuralladas, se organizaron ejércitos dotados de armas de bronce y de carros, que lucharon contra las incursiones de pueblos nómadas del exterior. Fueron las ciudades de las que nos habla la Biblia. Tras un momento de hegemonía de Kish, hacia el año 2700 a.C. Uruk se impuso a las demás ciudades. Entre sus reyes destacó el héroe mítico Gilgamesh. Unos cien años más tarde, los príncipes de Lagash dominan la zona y Eannatum funda la I dinastía de Ur. Posteriormente, Sargón se impone al rey de Kish y funda la ciudad de Agadé o Acad, con lo que se inicia una nueva etapa para Mesopotamia. Sargón consigue liderar varias ciudades y organiza un reino que incluye toda Sumeria. Ambas culturas (sumeria y acadia) se unifican. El dominio del rey semita se extiende sobre el norte (Asiria) y llega hasta el mar Mediterráneo. En el sudeste incorpora el Elam, donde se encontraba la próspera ciudad de Susa, e inicia un gran imperio. Con su nieto Naram-Sin, el imperio acadio llegó a su máximo apogeo, dominando hasta la península de Anatolia.
A fines del III milenio (hacia el año 2215 a.C.) otra incursión de pueblos nómadas, procedentes de los montes Zagros, los guti, destruyó la dinastía de Agadé, fraccionando el país. Bajo su dominio, algunas ciudades sumerias como Uruk y Ur prosperaron. Es la edad de oro de Lagash, alrededor del año 2150 a.C. En esta etapa tuvo lugar un gran desarrollo del arte, que fue auspiciado por el gobernador y sacerdote Gudea. Se construyeron numerosos templos en la localidad y el uso de piedra dura en escultura (diorita) permitió crear obras de gran belleza. Hacia el año 2120 a.C. la ciudad de Ur consiguió de nuevo la unificación de Mesopotamia con la fundación de la III dinastía de Ur, época en la que la construcción de ladrillo alcanzó su apogeo con los emblemáticos zigurats. Sin embargo, la unidad no duraría demasiado tiempo. Fue en este momento cuando se organizó una coalición entre Elam y diversas ciudades sumerias para frenar la pujanza de los príncipes asirios. Ciudades sumerias como Isin o Larsa intentaron imponer su hegemonía sin éxito. Se conoce esta etapa como elperíodo semita.











